
Roodly Joseph
Fundador · Asesor inmobiliario
Dirige la selección del inventario y acompaña cada operación hasta la firma.
Nuestro equipo
RYmobiliaria reúne asesoría inmobiliaria y criterio jurídico en la misma firma. No subcontratamos la revisión de documentos: se hace internamente, antes de que una propiedad se publique.
Nuestro equipo
Un equipo con formación legal e inmobiliaria. Toda propiedad que publicamos pasa primero por una revisión documental interna, y cada cliente trabaja con un asesor asignado de principio a fin.

Fundador · Asesor inmobiliario
Dirige la selección del inventario y acompaña cada operación hasta la firma.

Abogada · Asesora inmobiliaria
Revisa los títulos y conduce los procesos de saneamiento y deslinde.

Vendedora · Punta Cana y Bávaro
Estudiante de Derecho. Atiende las visitas y el seguimiento de compradores en su zona.
Cómo trabajamos
La mayoría de los problemas inmobiliarios en República Dominicana no vienen de gente mala. Vienen de expedientes incompletos, de proyectos que anuncian beneficios que todavía no tienen aprobados, y de compradores que no sabían qué exigir.
Nuestro procedimiento es el inverso al del mercado: verificamos título, deslinde, cargas y resolución CONFOTUR antes de publicar una propiedad, y entregamos al cliente el mismo expediente que revisamos nosotros. Si algo no cuadra, se lo decimos — aunque eso signifique que no hay operación.
Contamos con capacidad legal propia para el saneamiento y la regularización de títulos, así que un inmueble con un defecto corregible no se descarta: se corrige.
Trabajamos al revés del estándar del mercado, y es deliberado.
Una propiedad no entra a nuestro inventario hasta que su expediente está revisado: Certificado de Título, deslinde y designación catastral, cargas y gravámenes, resolución CONFOTUR cuando aplica, y el historial del desarrollador. Si no pasa, no se publica. Por eso nuestro inventario es selectivo — publicamos lo que podemos respaldar.
No un resumen nuestro: los documentos, para que los revise con su propio abogado. Si su revisión y la nuestra no coinciden, queremos saberlo.
Contamos con formación jurídica dentro del equipo para la revisión de títulos, el saneamiento y el deslinde. Eso cambia dos cosas en la práctica: detectamos antes los defectos que un intermediario sin criterio legal deja pasar, y un inmueble con un problema corregible no se descarta — se corrige y se regulariza.
Si el presupuesto del cliente no calza con las unidades que le interesan, lo decimos en el primer intercambio en lugar de hacerle perder semanas. Y si una propiedad que le ofrecieron por otra vía está en orden, también lo decimos — aunque ahí no haya operación para nosotros.
Sin costo. El interesado nos envía los datos de cualquier propiedad que le estén ofreciendo y le informamos lo que encontremos. Es tiempo que no se factura, y aun así lo hacemos.
Nuestra comisión la paga el desarrollador. No cobramos por el acompañamiento, ni por la revisión de documentos, ni por las consultas. Si en este mercado alguien le pide dinero por "gestionar" una compra antes de cerrar nada, conviene preguntar muy bien por qué.
Puede parecer contradictorio que una firma inmobiliaria enseñe a auditar a las firmas inmobiliarias. Es la consecuencia lógica de lo anterior: si nuestro argumento es que verificamos, corresponde entregar las herramientas para comprobarlo.
Preferimos un comprador que sabe qué exigir. Hace preguntas incómodas y se toma su tiempo, y es exactamente el perfil con el que queremos trabajar — porque cuando decide, decide con criterio.